Un reenvío angular con rodamiento redundante está diseñado de forma que, si falla un rodamiento, la función se mantiene o al menos es posible un modo de emergencia seguro. Técnicamente se logra mediante:
- Dos rodamientos por eje, a menudo como combinación fijo/flotante o de forma simétrica (p. ej. rodamientos cónicos), para absorber fuerzas axiales y radiales.
- Caminos de rodadura paralelos o puntos de apoyo dobles que se respaldan mutuamente.
- Apoyos repartidos en varios cuerpos de carcasa (p. ej. motor y reductor) para permitir una distribución de carga adecuada.
- Rodamientos sobredimensionados que siguen siendo capaces de soportar carga incluso con daños parciales.
En todo ello, una alineación precisa, la precarga correcta y una buena lubricación son decisivas, ya que los engranajes cónicos generan fuerzas combinadas elevadas. Este tipo de conceptos se emplea en aplicaciones de seguridad crítica como la aeronáutica, la energía eólica o sistemas de elevación de alta responsabilidad.




