Un reenvío angular puede utilizarse en áreas potencialmente explosivas siempre que esté diseñado y certificado específicamente para este fin, por ejemplo según ATEX o IECEx. Para ello debe construirse de forma que no se generen fuentes de ignición. Técnicamente, esto implica:
- Limitación de la temperatura superficial (según la clase de temperatura correspondiente)
- Evitar la formación de chispas mecánicas, p. ej. mediante un diseño correcto de engranajes y rodamientos
- Lubricación fiable, para reducir el calor por fricción
- Puesta a tierra y superficies conductoras, para evitar cargas electrostáticas
- En su caso, sensores de supervisión (temperatura, nivel de aceite, etc.) para vigilar el estado del sistema
De este modo, el reenvío angular cumple los requisitos de la zona Ex correspondiente sin aumentar el riesgo de explosión.




