La lubricación se realiza normalmente con aceite o grasa, en función del uso previsto:
- Lubricación por baño de aceite: Para cargas elevadas o servicio continuo
- Lubricación con grasa: Para aplicaciones sencillas o de bajo mantenimiento
Un control periódico y el uso de lubricantes adecuados contribuyen de forma decisiva a la durabilidad y al rendimiento. ZIMM recomienda una estrategia de lubricación bien adaptada para garantizar la máxima seguridad operativa.




