El aluminio es ligero y resistente a la corrosión, y se utiliza especialmente en aplicaciones dinámicas en las que el peso es decisivo. La ventaja es la alta eficiencia energética gracias a la reducción de peso. La desventaja es la menor resistencia al desgaste en comparación con el acero. ZIMM recomienda el aluminio cuando el diseño ligero y la eficiencia energética son prioritarios.




