El acero ofrece máxima resistencia y dureza, por lo que es ideal para engranajes y husillos sometidos a cargas extremas. La ventaja reside en la larga vida útil incluso bajo fuerzas elevadas. El inconveniente es el mayor peso y la susceptibilidad a la corrosión. ZIMM recomienda el acero cuando se requiere la máxima capacidad de carga y resistencia al desgaste.




