Un actuador electromecánico convierte la energía eléctrica en movimiento mecánico. El motor (por ejemplo, un servomotor) genera un movimiento de giro que se transforma en movimiento lineal mediante elementos mecánicos como husillos roscados. Esta tecnología permite un control y posicionamiento precisos.
Para aplicaciones de alta precisión, como las que se implementan por ejemplo en ZIMM, se utilizan a menudo husillos de bolas, que ofrecen una fricción especialmente baja y una elevada eficiencia.




