El movimiento se genera cuando el motor produce un movimiento de giro, que se transforma en movimiento lineal a través de componentes mecánicos como husillos trapezoidales o husillos de bolas. Esta conversión permite un control muy preciso del desplazamiento.
Para aplicaciones con requisitos especialmente altos de precisión se emplean a menudo husillos de bolas, ya que ofrecen menor fricción y una alta eficiencia.




