Un mantenimiento regular y profesional es la clave para máxima vida útil y seguridad de servicio.
Los elevadores de husillo son conocidos por su robustez y durabilidad. Para mantener estas cualidades durante todo el ciclo de vida de una máquina, es imprescindible un mantenimiento regular, en especial la lubricación. Los intervalos reales dependen de carga, velocidad, ciclo de funcionamiento y condiciones ambientales. Los siguientes valores son orientativos para aplicaciones industriales típicas.
Inspección regular y relubricación
Estas medidas deben realizarse a intervalos cortos y recurrentes para asegurar el estado óptimo.
- Inspección visual: Revisar regularmente husillo y entorno por suciedad, estado de la película lubricante, posibles fugas y ruidos anómalos.
- Relubricación del husillo de elevación: El husillo (TR y KGT) es el componente más exigido y requiere mayor atención.
- Intervalo: Con carga media se recomienda relubricar cada 30–50 horas de servicio. Para KGT se citan a menudo intervalos de hasta 300 horas; con cargas altas este valor puede reducirse a aprox. 100 horas.
- Procedimiento: Limpiar el husillo antes de relubricar y aplicar después la grasa recomendada de forma uniforme.
Mantenimiento completo del reductor
El reductor en sí suele estar encapsulado y diseñado para intervalos largos. En condiciones normales a menudo se considera lubricado de por vida; con cargas altas o largos periodos de servicio es recomendable un mantenimiento más profundo.
Primer mantenimiento completo:
- Intervalo: tras aprox. 500 horas de servicio prever una primera inspección general.
- Procedimiento: retirar completamente grasa antigua, limpiar componentes (engranajes, rodamientos, husillo), comprobar desgaste y rellenar con grasa nueva.
- Mantenimientos posteriores:
- Intervalo: repetir mantenimiento completo en intervalos de aprox. 1.500 horas de servicio.
Notas importantes
- Condiciones de servicio: En entornos duros (mucha suciedad, altas temperaturas, humedad) o con alta carga (cerca de la carga nominal, ED alta) deben acortarse los intervalos.
- Documentación: Un registro de mantenimiento con fecha, horas de servicio y trabajos realizados ayuda a seguir el estado del sistema.
- Indicaciones del fabricante: Las recomendaciones específicas del manual de servicio del elevador de husillo correspondiente tienen siempre prioridad y deben cumplirse.
Un mantenimiento planificado y regular es el mejor seguro contra paradas no planificadas y garantiza que su sistema de elevación funcione de forma fiable y segura durante muchos años.




