Del accionamiento simple al sistema de movimiento inteligente: la solución adecuada para cada requisito.
La elección del motor y del control determina en gran medida la funcionalidad, el confort y la capacidad de integración de un sistema de elevación. El abanico va desde aplicaciones simples de encendido/apagado hasta sistemas complejos y sincronizados con regulación precisa de posición y velocidad, tanto para elevadores de husillo como para actuadores lineales en el sistema modular de ZIMM.
Motores: la fuente de fuerza del sistema
La elección del motor depende de la aplicación, la potencia requerida y la alimentación disponible.
- Motores asíncronos trifásicos (AC): El accionamiento estándar para la mayoría de sistemas de elevación industriales. Son robustos, económicos y de bajo mantenimiento. En combinación con un variador de frecuencia permiten regulación variable de velocidad y funciones como arranque suave y parada suave.
- Motores de corriente continua (DC): Frecuentes en versiones de 12 V o 24 V. Se usan en aplicaciones móviles o sistemas con tensión más baja, por ejemplo en puestos ergonómicos o en soluciones médicas y OEM con alimentación propia.
- Servomotores o motores paso a paso: Para aplicaciones altamente dinámicas con altas exigencias de precisión de posicionamiento y capacidad de regulación, p. ej., en automatización o en ejes que deben sincronizarse exactamente con otros movimientos del proceso.
Controles: el cerebro del sistema
El control es la inteligencia que gobierna el motor y gestiona las funciones del sistema.
- Control por contactores simple: Para movimientos de subir/bajar sencillos con velocidad fija. El mando se realiza mediante pulsadores que conectan y desconectan directamente el motor: una solución robusta para muchas aplicaciones básicas.
- Variadores de frecuencia: Permiten la regulación continua de la velocidad de motores AC. Los variadores modernos ofrecen además arranque suave, parada suave y diferentes rampas, lo que protege la mecánica y mejora la calidad de posicionamiento.
- Controles de sistema integrados: Cajas de control especializadas optimizadas para el servicio de sistemas de elevación. Funciones típicas: Regulación de sincronismo: en sistemas con varios motores el control supervisa la posición de cada accionamiento (p. ej., mediante encoder) y corrige activamente para garantizar un sincronismo limpio.
- Varios canales de motor: una caja de control puede accionar dos, cuatro o más motores en paralelo y sincronizados.
- Aproximación suave a final de carrera: la velocidad se reduce de forma dirigida antes de alcanzar la posición final para evitar paradas bruscas.
- Conexión para elementos de mando: interfaces estandarizadas para pulsadores manuales, teclados con memoria o señales externas (p. ej., de una PLC).
- Funciones de seguridad: entradas para bandas antiatrapamiento, finales de carrera o señales de sobrecarga, que detienen el sistema en caso de fallo.
Elementos de mando: la interfaz con el usuario
La forma de operación se adapta a la aplicación:
- Pulsador simple subir/bajar: La forma más básica para ajustes manuales con velocidad fija.
- Control con memoria: Permite guardar y alcanzar varias posiciones predefinidas con solo pulsar un botón; a menudo combinado con indicación digital de altura/posición, p. ej., en puestos ergonómicos.
- Integración en control superior (PLC): En instalaciones automatizadas el sistema de elevación se gobierna directamente desde el control central de la máquina mediante señales digitales o analógicas; retroalimentaciones como posición, estado o fallo pueden integrarse en la lógica de control.
La combinación del motor adecuado, un control apropiado y un elemento de mando adaptado convierte un sistema de elevación en un sistema de movimiento fácil de usar, preciso y de integración sencilla, ajustado a los requisitos y ampliable en cualquier momento con el sistema modular de ZIMM.